miércoles, 17 de julio de 2013

Que vida... la mía

¿Saben? Hasta ahora no me habia dado cuenta de lo difícil que es ser adolescente. No solamente es por los granos y los cambios en el cuerpo, sino por la inseguridad que uno siente. Personalmente no puedo ni sonreír por el miedo a tener algo en los dientes, o no puedo mirarme al espejo para no ver el desastre de pelo que se me hace. ¿No les sucede lo mismo? Sé que los padres muchas veces les parece que son tonterías de adolescentes. Por eso he decidido escribir mis memorias y pensamientos ahora que soy una adolescente para luego, cuando sea grande, poder ver todo lo que escribí y comprobar si realmente son tonterías.